jueves, 30 de octubre de 2014

Primera parte del plan. Suspiros agónicos en noches felices.

Os preguntaréis por qué. Y quizás es precisamente por eso, porque no necesito razones para que intentéis comprender lo que llevo tiempo intentando deciros. Todo comienza y termina con un gracias, con un "os quiero" que nace de lo más hondo de mí. Había pensado en escribir esto en el día de mi cumpleaños, pero no quiero daros las gracias por una fiesta, por unos regalos, por unas palabras, si no por el conjunto de todas ellas. Y he de citar un libro para explicarme: "El análisis destruye los conjuntos. Algunas cosas, las cosas mágicas, han sido hechas para permanecer enteras. Si uno las observa por partes desaparecen" y ni estoy ni he estado tan segura de muchas cosas en mi vida como de que que estéis en mi vida es mágico. 
Y lo sé porque llevo casi medio año disfrutando de uno y cada uno de los días de mi vida gracias a vosotros. Lo sé porque he aprendido que llorar es necesario, pero sobre todo he vuelto a llorar de alegría por cosas mundanas que habéis hecho emocionantes, porque me hacéis sentir la persona más afortunada que pisa la tierra, y todos sabéis que no siempre -por no decir nunca- ha sido así.
La vida nunca es fácil, pero me habéis demostrado que merece la pena. 
Que merece la pena luchar aunque no tengas razones para hacerlo, porque siempre habrá alguien a quien le importe tu lucha, Porque siempre aparecerá gente que valore la pasada.
Esto no es suficiente ni comparable con ninguna de las razones por las que os estoy escribiendo, pero no me cansaré de repetiros que me siento incapaz de igualarlo. 
Espero que que me levante todos los días gracias a vosotros os sirva para que os deis cuenta de todas estas pequeñas cosas que hacen la magia, porque no siempre he encontrado alguna razón para seguir.


Espero devolveros un pequeño truco que aunque incomparable a la magia, es algo gigante para una estúpida que ya es feliz.

Noelia, Cristina, Lucía, David, Álvaro, Iván, Pablo. 
Por ser lo superior de lo mejor. Por todas esas cosas que no se pueden contar y por las que no se pueden ni explicar. 
OS QUIERO.